open/close

Clase 2 Gases

Los gases se transportan principalmente bajo presión para reducir su volumen, y ahorrar así espacio en el transporte y el almacenamiento.

Mercancías Peligrosas Clase 2 Gases

La propia presión supone un peligro si se libera repentinamente. La presión nunca se disipa, como el calor, que se transfiere desde o hacia su entorno hasta lograr una temperatura uniforme.

La fuerza contenida en un cilindro de gas de alta presión puede ser muy grande. Si se cortasen los extremos de un cilindro de aire utilizado en un equipo de respiración y se pudiera rajar y desplegar, la zona podría ser de 50 cm x 40 cm = 2000 cm². La presión de aire interna podría ser de hasta 200 kg/cm², de modo que la fuerza total tratando de escapar por la pared del cilindro sería de 400 toneladas.

Si se rompe la válvula de un cilindro, el gas que escape se concentrará en un potente chorro que hará salir el cilindro volando como un cohete, causando un daño grave.

La mayoría de los gases son más pesados que el aire. Pueden causar asfixia si desplazan o diluyen el aire en espacios confinados.

Aplicar presión a los gases reducirá su volumen, pero si se convierten en líquidos bajo presión, el volumen se reduce mucho más, varios cientos de veces. Algunos gases se licúan bajo presión a temperaturas normales, p. ej. gases de petróleo licuados, cloro, amoniaco. Pero algunos, los gases permanentes, solamente se licuarán si también se refrigeran a temperaturas muy bajas (críticas), p. ej. 269 °C en el caso del helio líquido.

Estos incluyen el oxígeno, el nitrógeno, el hidrógeno, el helio, el neón y el argón. Una vez licuados, deben conservarse en recipientes especialmente aislados para evitar que se calienten. El frío extremo claramente supone un peligro si el metal frío, etc., se toca accidentalmente sin protección. Además, un escape de gas muy frío supone un peligro para la respiración, causando un daño directo en los pulmones o la ausencia de oxígeno.

Hasta el momento hemos hablado de peligros físicos. Pero los gases también suponen peligros químicos, p. ej. los gases inflamables como el butano o el acetileno y gases tóxicos como el cloro o el amoniaco. La Clase se divide, por tanto, en tres Divisiones:

                        Clase 2.1         gases inflamables

                        Clase 2.2         gases no inflamables, no tóxicos

                        Clase 2.3         gases tóxicos

A pesar de estas definiciones, el oxígeno puro de la Clase 2.2 puede ser muy peligroso, ya que reacciona inmediatamente ante cualquier hidrocarburo u otro material combustible, prendiéndolo rápidamente. Las válvulas en los tubos de oxígeno deben funcionar libres de grasa. Recuerde la explosión que casi termina en desastre en el cohete Apollo 13 en su recorrido hacia la luna en la década de 1970.

Utilizamos cookies propias y de terceros para fines estadísticos, mejora del sitio y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias. Si continúa navegando en nuestro sitio web, consiente el uso de cookies. Más información en nuestra política de cookies Close
Solicite presupuesto